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¿Por qué el delegar es tan importante?

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Según los diccionarios, la definición de DELEGAR es:

“Ceder una persona u organismo un poder, una función o una responsabilidad a otra persona para que los ejerza en su lugar.”

Delegar es el proceso de encomendarle a alguien una tarea sobre la que tenemos responsabilidad y cuya realización nos es de cierta manera relevante.

Delegar es más que solamente transferir trabajo. Significa involucrar a otras personas de su equipo en los resultados de un tema, proyecto, objetivo, etcétera. Significa darle a ese alguien libertad para que pueda tomar decisiones sobre cómo lograr los resultados que uno espera generar.

Si eres o deseas ser un buen líder, saber delegar es lo que prueba que tienes confianza en tu equipo y eso significa mucho para ellos, significa que crees firmemente que tienen la capacidad de llevar a cabo las tareas que les encomendaste con la misma responsabilidad con que las hubieras hecho tú. Esto ayuda a tu equipo a que sepan que realmente cuentas con ellos y también los reta a buscar nuevas formas de sobresalir, probarse a sí mismos y a crecer profesionalmente y como personas.

Delegar no quiere decir librarse de las responsabilidades sino compartirlas, la confianza en el equipo de trabajo tiene que generar autonomía y respeto entre todos los que lo conforman. Con esto viene también la obligación de compartir tanto logros como fracasos y por lo tanto para aprender esta habilidad debe estar dispuesto a afrontar las consecuencias.

Ser un jefe o líder que se la pasa con sobrecarga de trabajo mientras su personal está esperando a que se le de instrucciones, teniendo a su cargo personas que no crecen o sin querer asignarles tareas a su equipo por temor a que no lo hagan como uno espera no es algo sano. Cada integrante del equipo debe tener su espacio con responsabilidades y autoridades de tal forma que lo desempeñe correctamente y es responsabilidad de su líder el apoyarlo en lo que necesite para que cumpla con sus tareas pero no quitándoselas o asignándole solamente tareas sencillas, eso sólo genera aburrimiento, desconfianza y falta de motivación a cualquiera.

Si en realidad deseas aprender la habilidad de delegar, aquí hay algunos consejos que he encontrado en la internet y que podrían serte útiles:

1. Elige a la persona adecuada para el trabajo, ya sea porque es la mejor preparada o porque es la que mejor interés presentará y le servirá esa tarea.

2. Comparte el conocimiento, comparte con la persona el porqué de ese proyecto o actividad. Es sumamente fastidioso que a una persona que está ocupada y le gusta hacer cosas relevantes sienta que se le está encomendando algo que posiblemente ni siquiera sirva (o al menos que así lo sienta). Explícale cual es el objetivo y qué se intenta lograr con eso. Prácticamente dale a entender el porqué necesitas a esa persona.

3. Delega autoridad y responsabilidad al mismo tiempo. No se vale que la persona no pueda decidir o tomar decisiones pero que sí tenga toda la responsabilidad de hacer lo que le hayas asignado. Tiene que entender que está en libertad de trabajar y conseguir los resultados.

4. Enfócate en el resultado y no en el método. Deja que la persona a la cual delegaste ese proyecto o actividad decida el cómo hacerlo y que desarrolle su propia metodología para lograrlo. No es válido pensar que todos harán las cosas tal cual las hacemos nosotros mismos y no por eso quiere decir que el resto o uno mismo estén mal.

5. Hazlo medible y alcanzable. No dejes la tarea “para cuando tú puedas”. Es importante que se fije una fecha para revisión o para finalización de lo que estás asignando. Tenemos que ser específicos en la relevancia de tiempos para que no quede duda de lo que se requiere y no se tenga que estar monitoreando de manera innecesaria que incluso cause desconfianza a la persona.

6. Guía, aconseja, respalda y apoya. No hay nada mejor que una persona que siente que no está sola en su trabajo y tiene a su equipo y su líder apoyándolo en lo que sea necesario. La confianza y el respeto se gana, solamente así obtendrá lo que desea al delegar. Un buen líder siempre predica con el ejemplo.

7. Honor a quien honor merece. Dale el crédito que se merece a la persona a la cual le encomendaste el trabajo y si no se cumplió lo esperado asume tú la responsabilidad. No te deslindes de tu responsabilidad cuando las cosas no salgan como tú esperabas.

Ningún gran líder llega a serlo sin saber delegar el trabajo a las personas que tiene en su equipo.

Espero que le sirva como a mi.

Written by Baldemar Romo

marzo 6, 2012 a 6:50 pm

Publicado en Liderazgo

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